Diagnóstico

Un profesional de la salud mental con experiencia en diagnosticar y tratar trastornos mentales: como un psiquiatra, un psicólogo, un trabajador social clínico, una enfermera de psiquiatría, puede detectar el TLP basándose en:

  •  Una entrevista en persona para discutir los síntomas.
  • La información de un familiar o un amigo cercano que complementa la información proporcionada por el individuo que viene al tratamiento.

Además, un examen médico cuidadoso, puede ayudar a descartar otras posibles causas de los síntomas.

Criterios diagnósticos

Un patrón generalizado y persistente de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la autoimagen y los afectos, y una marcada impulsividad que comienza en la adultez temprana y se presenta en una variedad de contextos, como lo indican 5 (o más) de los siguientes:

  1. Esfuerzos desesperados para evitar el desamparo real o imaginado.
  2. Patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas que se caracteriza por una alternancia entre los extremos de idealización y de devaluación.
  3. Alteración de la identidad: inestabilidad intensa y persistente de la autoimagen y del sentido del yo.
  4. Impulsividad en dos o más áreas que son potencialmente autolesivas (p. ej., gastos, sexo, drogas, conducción temeraria, atracones alimentarios).
  5. Comportamiento, actitud o amenazas recurrentes de suicidio, o comportamiento de automutilación.
  6. Inestabilidad afectiva debida a una reactividad notable del estado de ánimo (p. ej., episodios intensos de disforia, irritabilidad o ansiedad que generalmente duran unas horas y, rara vez, más de unos días).
  7. Sensación crónica de vacío.
  8. Enfado inapropiado e intenso, o dificultad para controlar la ira (p. ej., exhibición frecuente de genio, enfado constante, peleas físicas recurrentes).
  9. Ideas paranoides transitorias relacionadas con el estrés o síntomas disociativos graves.

 

* Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, publicado por la Asociación Americana de Psiquiatría

Trastornos comórbidos

El TLP a menudo se presenta junto con otros trastornos. A esto se le llama comorbilidad o tener trastornos comórbidos. Esto puede hacer más difícil el diagnóstico, especialmente, si los síntomas de otros trastornos se solapan con los síntomas del TLP.

De acuerdo con la replicación de la encuesta Nacional de Comorbilidad financiada por el Sistema Nacional de Salud Mental (NIMH, National Comorbidity Replication)—el estudio nacional estadounidense más amplio hasta la fecha acerca de trastornos mentales en adultos—alrededor del 85 por ciento de personas con TLP también sufre otro trastorno mental. Más de la mitad de la población con TLP sufre un Trastorno Depresivo Mayor. Cuando la depresión y el TLP co-ocurren, la depresión a menudo no se supera (ni con medicación), hasta que los síntomas del TLP mejoran.

Las mujeres con TLP son más propensas a tener otros trastornos comórbidos, como la depresión mayor, los trastornos de ansiedad, el abuso de sustancias o los trastornos alimentarios. En los hombres, el TLP es más probable que vaya acompañado de otros trastornos como el abuso de sustancias y el trastorno de la personalidad antisocial.

 

La mayoría de las comorbilidades se listan a continuación, seguidas del porcentaje estimado de personas con TLP que las padecen:

  • Trastorno Depresivo Mayor– 60%
  • Distimia (un tipo de depresión crónica) – 70%
  • Abuso de sustancias– 35%
  • Trastornos Alimentarios (como la anorexia, la bulimia, el trastorno por atracón) – 25%
  • Trastorno bipolar– 15%
  • Trastorno de la personalidad antisocial– 25%
  • Trastorno de la personalidad narcisista– 25%
  • Autolesión – 55%-85%